Blog creado para divulgar las actividades de la Red, sus proyectos y actividades culturales en general. Auspiciado por la IMM 22/01/ 2007 Acta Nº 585 de Acuerdos. Mdeo. Uruguay.
lunes, 4 de julio de 2016
miércoles, 29 de enero de 2014
La magia de los cuentos mitos y leyendas africanos
La
magia de los cuentos, mitos y leyenda africanos para niños
«Es
mi deseo que la voz del narrador de cuentos nunca muera en África, que los
niños nunca pierdan la capacidad de ampliar sus horizontes del mundo con la
magia de los Relatos.» Mandela
Cuando en todas las Comunidades se comenzaron a contar cuentos, los que
han sido transmitidos de generación en generación, inclusive en las
africanas, estos cuentos siempre cumplían diversas funciones. Una de estas era inculcar desde muy niños, los valores de esa comunidad. Cada uno de los
cuentos reforzaba los principios de la moral social de esa Comunidad, explicando las
reglas que rigen la vida cotidiana y sus valores. De este modo y de acuerdo con el comportamiento de los
protagonistas los mismos recibían recompensas o castigos, de acuerdo al
comportamiento que tuvieran.
Baartman, Sara "Saartjie"
Nombres:
Nació: c.1789
Murió: 1815
Una mujer
khoikhoi
Sara 'Saartjie "Baartman
nació en 1789 * en el río Gamtoos , que hoy es conocido como el Cabo Oriental. Ella pertenecía al grupo
Gonaquasub de tradicion ganaderos de pastoreo, tribu del
khoikhoi. Sara se crió en una granja colonial donde su familia probablemente trabajó como sirvientes. Su madre murió cuando ella tenía dos años de edad y su padre, que
era un arriero de ganado, murió cuando ella llegó a la adolescencia. Sara se casó con un hombre también khoikhoi musico baterista. Tuvieron un hijo , que murió poco después de
nacer.
Debido a la expansión colonial,
los holandeses entraron en conflicto con la Comunidad khoikhoi. Como resultado de estos conflictos, las personas fueron absorbidas gradualmente
en el sistema laboral. Cuando sara tenía dieciséis años el novio de Sara fue asesinado
por los colonos holandeses. Poco después, fue vendida como esclava a un comerciante llamado
Pieter Willem Cezar, que se la llevó a Ciudad del Cabo, donde se convirtió en
esclavizada cumpliendo labores domesticas. Fue durante este tiempo que se le dio el nombre de
"Saartjie", un diminutivo holandés para Sara.
sábado, 11 de enero de 2014
Retrato de Giulia de Medici con su tia Maria Salviati - Volver visible lo invisible
Fotografia del cuadro de Pontormo en donde esta Maria Salvati junto a la niña Giuliana de Medici
Giulia
Romola di Alessandro de Medici (c. 1535 -. c 1588) fue la hija ilegítima , birracial , de Alejandro de
Médicis, duque de Florencia y su amante Taddea Malaspina.
Nacida poco antes de la muerte de su
padre en 1537 es llevada al Monasterio
de San Clemente de Florencia y más tarde vivirá con su tía María Salviati, madre de Cosme I de
Médici.
Se casó en primeras nupcias con el
Duque de Popoli Francesco Cantelmi, y a su muerte se desposó con Bernardo de
Médici, hijo de Octaviano.
Julia tenía un carácter muy altanero
y orgulloso en relación a sus orígenes, y en la corte de Cosme pretendía ser
tratada a la misma altura de la Gran Duquesa Leonor Álvarez de Toledo, causando
algunas tensiones con sus familiares. En 1567 dejó Florencia para instalarse en
el Reino de Nápoles donde su marido Bernardo le compró a la Familia Gonzaga el
importante feudo de Ottaviano, dando origen a la línea de los Médici de esa
zona.
El hijo de la pareja, Alejandro, se
convierte en General del Ejército Pontificio y Gobernador de Borgo.
Hasta nuestros años nos llegan cartas
de Julia, dirigidas a Cosme y a otros personajes. En una de ellas, Cosme le
escribe en respuesta y firma afectuosamente como "Tu Padre, el Duque de
Florencia".
De ella existen dos retratos: uno de
Pontormo junto a María Salviati, aunque algunos identifican al infante del
cuadro como Cosme de Médici, y otro de ella, en una edad adulta.
Lo Africano en el Renacimiento Europeo
Sobra decir que el Renacimiento
europeo posee suficiente contenido de por sí para llenar museos y exposiciones
desde mil miradas distintas. Pero esta que abrió en el Walters Art Museum de
Baltimore (en el Estado de Maryland, EE UU) en otoño pasado (con el rostro de
esta esclava africana como cartel promocional por sus calles) nos llamó ya
entonces la atención y la rescatamos ahora que se va a mover a Princenton (en
Nueva Jersey). Su título es Revealing the african presence in Renaissance
Europe y comprende el periodo entre 1480 a 1610, edad de grandes exploraciones,
nuevas rutas de comercio, diplomáticos que viajan, efervescencia de influencias
y productos.... La muestra aporta una visión no demasiado habitual, y no sólo
en Norteamérica: la aparición de africanos en el arte de aquella época, su
protagonismo en obras de distintos artistas relevantes.
Habla de la representación de la
persona negra, de lo africano en aquel tiempo en que el humanismo fue rey y el
individuo, la belleza y la medida se convirtieron en centro de toda inquietud
artística. Y en un periodo en que los sucesivos descubrimiento mostraban la
diversidad del globo... esto ponía sobre el tapete cuestiones como el cambio de
color de la piel, la clase o distintos estereotipos. Aunque existía una larga
tradición de esclavos en Europa, hasta el XV estos solían ser siempre blancos,
procedían en su mayoría de Oriente y Asia, y aún no tanto de África. El
comercio de esclavos se había iniciado de manos portuguesas en 1440, aunque al
principio eran usados como fuerza de trabajo en las mismas colonias, poco a
poco creció su valor y serían vendidos y exportados en masa generando el famoso
triángulo comercial África/América/Europa que puso cimientos a las riquezas de
más de uno.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Pedro Perez Sarduy - Periodismo - Cuba
"Poeta, escritor, periodista, investigador. Miembro del
Equipo de Dirección de Afrocubaweb.com"
Revista Encuentro de la Cultura Cubana No. 2, 1996
"Tengo, vamos a ver,
que siendo un negro
nadie me puede detener
a la puerta de un dancing o de un bar.
O bien en la carpeta de un hotel
gritarme que no hay pieza,
una mínima pieza y no una pieza colosal,
una pequeña pieza donde yo pueda descansar.
(...)
Fragmento del poema Tengo (1964) de Nicolás Guillén
que siendo un negro
nadie me puede detener
a la puerta de un dancing o de un bar.
O bien en la carpeta de un hotel
gritarme que no hay pieza,
una mínima pieza y no una pieza colosal,
una pequeña pieza donde yo pueda descansar.
(...)
Fragmento del poema Tengo (1964) de Nicolás Guillén
Cuando llegué a La Habana a finales de mayo último me encontré con la renovada efervescencia de un viejo tópico, hacia el cual los cubanos se aproximan con mucha cautela: el negro en Cuba. A los 72 años, la señora Elvira Cervera, veterana actriz negra acababa de presentar un proyecto teatral en el cual pedía "romper el apartheid que impide al actor negro interpretar personajes de la dramaturgia universal" y propuso "constituir un espectáculo que sirva de marco a los actores (...) para testimoniar, analizar, enjuiciar, denunciar y rechazar la evidente limitación del actor de piel oscura en su intervención profesional en la escena cubana (teatro, cine y televisión)."
Para que no quedaran dudas de que estaba actuando de buena fe, la señora Cervera invocó el sagrado pensamiento del apostol de la patria, José Martí -en el centenario de su caída en combate por la independencia de Cuba del colonialismo español: 'Racismo justo es el derecho del negro a mantener y probar que su color no lo priva de ninguna de las capacidades y derechos de la especie humana... Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro. '
martes, 3 de diciembre de 2013
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